El recién pasado domingo 22 de junio, Luis Jarpa Ramírez, de 22 años, fue hallado sin vida y ahorcado en el Complejo Penitenciario del Bío Bío, donde se encontraba cumpliendo prisión preventiva por el homicidio de su hijastro de 10 años, quien tenía Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Según informó Gendarmería de Chile, el deceso fue descubierto por otro interno durante la mañana del domingo. En tanto, el hecho ocurrió en el baño del módulo 89, donde Jarpa se encontraba en aislamiento. Preliminarmente, se estableció que no hubo participación de terceros, y los antecedentes fueron entregados al fiscal de turno.
«Gendarmería confirma el deceso de un interno del Complejo Penitenciario Biobío«, indicaron desde el organismo.
Sujeto fallece ahorcado unos días después de confesar su crimen
Un día antes de ser encontrado ahorcado en el baño del penal, Luis Jarpa había sido formalizado por el Ministerio Público por el delito de homicidio simple tras haber confesado el asesinato por estrangulamiento de su hijastro TEA de 10 años, quedando con la máxima medida cautelar en el Complejo Penitenciario Bío Bío.
El menor de edad falleció el pasado martes 17 de junio a causa de asfixia. Una agravante entre los argumentos del juez para dejarlo en prisión preventiva fueron que el hijastro del sujeto tenía TEA, condición del neurodesarrollo que en su caso, implicaba que el niño tuviese dificultades del habla.




