Cuando una banda con más de dos décadas de trayectoria como Rise Against lanza un nuevo álbum, las expectativas siempre son altas. Con «Ricochet», su décimo disco de estudio, la banda estadounidense no solo busca mantener su energía característica, también busca transmitir un mensaje poderoso sobre cómo cada acción tiene repercusiones que rebotan en quienes nos rodean, tal como lo describió Tim McIlrath como un “efecto ricochet colectivo”.
Para dar forma a este proyecto, el grupo trabajó por primera vez con la productora Catherine Marks (Boygenius, Manchester Orchestra) y con el ingeniero de mezcla Alan Moulder, lo que marcó un cambio notable en su enfoque sonoro.

Opiniones divididas del nuevo material de Rise Against
A nivel positivo, varios medios destacan que Rise Against mantiene intacta su energía y su mensaje. Kerrang! elogió que, aunque el disco no reinventa la rueda, conserva el sello de la banda y ofrece momentos memorables en canciones como “Black Crown” y “Gold Long Gone”, capaces de mover tanto “pies como conciencia”.
The Moshville Times, por su parte, apuntó que las letras profundas y accesibles son el verdadero imán del álbum, invitando a escucharlo repetidamente. Blogs especializados como ’Markus’ Heavy Music Blog le otorgaron un sólido 8/10, resaltando la intensidad de temas como “Prizefighter”, “Damage Is Done” y “Sink Like a Stone”.

Otro punto a favor es que, pese a ser una banda con más de dos décadas de trayectoria, Rise Against sigue tomando riesgos. PunkRockTheory aplaudió la fusión acústica y electrónica en la canción “Ricochet” y señaló “Black Crown” como un momento cumbre. Already Heard subrayó que la urgencia y la brújula moral del grupo se mantienen firmes, convirtiendo el disco en un himno de solidaridad.
Sin embargo, no todo fueron aplausos. La producción ha generado opiniones divididas, ya que PunkRockTheory también criticó los efectos vocales por sonar “delgados” y excesivamente procesados, mientras que Punktastic habló de una mezcla “sobrecargada” que, en ocasiones, puede resultar incómoda para el oído. El medio The Arts Desk fue mucho más duro, tachando el disco de “rock corporativo disfrazado de rebeldía” y acusando a varias canciones de caer en fórmulas previsibles del rock alternativo.
«Ricochet» consolida a Rise Against como una banda comprometida con su mensaje social y político, ofreciendo letras profundas y energéticas que mantienen su esencia. Si bien su producción más experimental y el procesamiento vocal dividen opiniones, el disco ofrece momentos destacados que reflejan tanto madurez como urgencia.




