Inicio electrizante del concierto
La banda de Las Vegas pisó el escenario del Estadio Monumental el 21 de octubre con su gira “LOOM World Tour”, trayendo consigo una puesta en escena grande que combinó música, luz, fuegos, confeti y una conexión total con el público. Alrededor de las 21:15 horas, quince minutos más tarde de lo programado, las luces del Estadio Monumental se apagaron por completo.
Entre destellos y humo, los cuatro integrantes de Imagine Dragons Dan Reynolds, Wayne Sermon, Ben McKee y Daniel Platzman aparecieron sobre el escenario para dar inicio a la primera canción de la noche, “Fire in These Hills”.
Durante la noche, Dan Reynolds tomó el protagonismo para presentar “Thunder” y “Bones”, generando una explosión de energía entre los asistentes del Monumental. El público respondió con saltos, coros y movimientos sincronizados que recorrieron todo el estadio. Con un gesto cercano y divertido, Reynolds habló en español y se presentó como “Danielito ”, arrancando aplausos y sonrisas que evidenciaron la conexión con los fans chilenos.
La banda mantuvo el ritmo con “Take Me to Beach”, tema que se acompañó de pelotas gigantes que rebotaron entre la multitud, y una versión remezclada de “Shots” que subió el ánimo aún más.

Momento íntimo y acústico
En un giro que transformó la atmósfera en algo más íntimo y cercano, Imagine Dragons se trasladó al escenario B, ubicado frente a la pasarela, para interpretar una sección acústica con “It’s Time” e “I Bet My Life”.
El público acompañó encendiendo las linternas de sus teléfonos, para Dan Reynolds, este fue el momento perfecto para acercarse a la reja y recorrer las primeras filas, saludando e interactuando de manera cercana con los fans chilenos.
El público estaba completamente entregado para un cierre lleno de sus clásicos hits. Imagine Dragons interpretó “Bad Liar”, “On Top of the World”, “Wake Up” y la potente “Radioactive”, en una versión que incluyó un impactante duelo de batería entre Dan Reynolds y Daniel Platzman. La multitud se dejó llevar, cantando, saltando y aplaudiendo sin parar, mientras el Estadio Monumental se llenaba de energía y emoción, convirtiendo los últimos minutos del concierto en un momento de pura euforia y conexión entre banda y fans.
Sin embargo, la banda volvió a lo acústico, cuando Dan Reynolds se sentó al piano para interpretar “Demons”. Antes de tocar, se dirigió al público con unas palabras que hicieron estallar las risas y aplausos: “¡Son el mejor país de Chile!”. Luego invitó a todos a corear un divertido “Chi, chi”, al que el público respondió con un enérgico “le, le, ¡Viva Chile!”. Con esta interacción, Reynolds abrió la canción, ofreciendo una versión acústica de “Demons” que llenó el estadio de emoción y cercanía.

Cierre explosivo
Mientras tanto, Dan Reynolds dedicó un emotivo momento a su amigo Steve, que falleció recientemente. Apuntando al cielo, pronunció unas palabras cargadas de sentimiento: “See you soon, friend”, generando un silencio respetuoso y aplausos del público chileno. Tras esta dedicatoria, la banda abrió con la poderosa “Natural”, seguida de la balada “Walking the Wire”, manteniendo la emoción y la energía de los asistentes en lo alto.
El show continuó con “Sharks”, confeti y efectos visuales, y en un guiño divertido se incorporó un enfoque al publico que se disfrazaron de tiburón, recorriendo la cancha creando un ambiente de creatividad y humor.
“No tenemos palabras para expresar lo afortunados que somos de estar aquí. Gracias, Chile, por acompañarnos todos estos años y por seguir con nosotros”, decía Dan Reynolds en varias ocasiones, mientras la felicidad y la conexión con el público se sentían en todo el Estadio Monumental.
Y así, el cierre de una noche quedó marcado por la conexión entre la banda y sus fans a lo largo de todo el LOOM World Tour. El publicó devolvió el gesto coreando cada línea “Enemy”, “Eyes Closed” y “Birds”.
El terminó estuvo marcado por “Believer”, la emblemática canción que cerró un espectáculo intenso, acompañado de un juego visual y fuegos artificiales, dejando al Estadio Monumental iluminado y cargado de emoción. Con esta puesta en escena, el concierto en Chile terminó de manera memorable, combinando música, interacción con el público y un despliegue visual que selló una noche inolvidable.
La banda supo equilibrar lo nuevo y lo clásico. Las canciones de LOOM, su más reciente disco, se mezclaron con los himnos que los han llevado al estrellato mundial. “Radioactive”, “Believer”, “Thunder” y “Demons” fueron recibidas con euforia, convertidas en un coro masivo que se extendía hasta las gradas más lejanas. En cada tema, la conexión fue inmediata. Reynolds, visiblemente emocionado, agradeció al público chileno por su energía, recordando que Chile siempre ha sido uno de los lugares donde la banda se siente más viva.

Setlist de Imagine Dragons en Chile





