Madre siniestra (Other Mommy), con la producción de James Wan y el respaldo de Blumhouse y Atomic Monster, la cinta reúne varios elementos reconocibles del cine de terror contemporáneo: apariciones inquietantes, una entidad misteriosa, conflictos familiares y una amenaza que se vuelve cada vez más difícil de ignorar.
Sin embargo, pese a contar con una premisa interesante y un reparto destacado, la película termina dependiendo demasiado de fórmulas conocidas del género, desaprovechando parte de su potencial psicológico. agrega madre siniestra al principio
Basada en la novela Incidents Around the House, de Josh Malerman, la película explora los temores de la infancia y las fracturas familiares a través de una presencia que parece conocer perfectamente las debilidades de sus protagonistas.

Una madre que no es realmente su madre
La historia sigue a Bela (Arabella Olivia Clark), una niña de ocho años que comienza a experimentar extraños encuentros con una entidad sobrenatural que aparece desde el armario de su habitación. Esta presencia, conocida como Other Mommy, adopta la apariencia de su propia madre y busca acercarse a la pequeña mediante conversaciones y comportamientos aparentemente inofensivos que, poco a poco, revelan sus verdaderas y siniestras intenciones.
Mientras tanto, sus padres, Ursula (Jessica Chastain) y Russ (Jay Duplass), atraviesan una crisis matrimonial marcada por la distancia emocional, los secretos. En medio de esta situación, Bela comienza a sentirse cada vez más vulnerable frente a una amenaza que parece aprovechar precisamente aquello que falta dentro de su hogar.
Uno de los aspectos más interesantes de Madre siniestra es cómo utiliza el deterioro de las relaciones familiares como parte su propuesta. El verdadero peligro no solamente proviene de la criatura que acecha a Bela, sino también de la incapacidad de los adultos para reconocer lo que ocurre a su alrededor.

El terror funciona, pero no consigue sorprender
Es inevitable encontrar similitudes entre Madre siniestra (Other Mommy) y otras producciones que han utilizado los miedos infantiles como punto de partida. La idea de una segunda figura materna recuerda especialmente a Coraline, mientras que la presencia de una entidad capaz de manipular y aterrorizar a una niña presenta elementos reconocibles de It, Pesadilla en la calle Elm y Poltergeist.
Rob Savage ya había demostrado su capacidad para generar tensión con Host (2020), una película que utiliza recursos limitados para construir una experiencia de terror efectiva. Posteriormente, con Boogeyman: Tu miedo es real (2023), exploró nuevamente los temores infantiles y las criaturas que se esconden en la oscuridad. En Madre siniestra, el director regresa a un territorio similar, apostando por una amenaza que se manifiesta dentro de la propia casa y que encuentra en la vulnerabilidad de una niña su principal oportunidad para atacar.
La película consigue generar inquietud cuando permite que la presencia de Other Mommy permanezca parcialmente oculta, utilizando la oscuridad, los espacios cerrados y la incertidumbre sobre sus intenciones. Es precisamente en esos momentos cuando la propuesta encuentra sus mejores recursos, recordándonos que muchas veces aquello que no podemos ver resulta mucho más aterrador que cualquier criatura mostrada directamente.
Sin embargo, a medida que avanza la historia, la película comienza a recurrir con demasiada frecuencia a los sustos repentinos, los efectos visuales y las apariciones diseñadas para provocar una reacción inmediata en el espectador.
La idea de una entidad que intenta reemplazar la figura materna abre posibilidades interesantes para explorar el miedo al abandono, la manipulación emocional y la fragilidad de los vínculos familiares. Pero, la película prefiere mantenerse dentro de una estructura reconocible, donde cada nueva manifestación sobrenatural busca aumentar la intensidad de los sustos.
La criatura resulta mucho más interesante por lo que representa que por lo que finalmente vemos de ella. Su capacidad para acercarse a Bela y aprovechar sus inseguridades tiene un potencial perturbador que podría haber convertido la historia en una experiencia psicológica mucho más incómoda.
Cabe destacar que uno de los aspectos más interesantes es la actriz Jessica Chastain, quien interpreta tanto a Ursula como a la inquietante entidad que adopta su apariencia. La actriz regresa al género de terror después de su participación en Mamá (2013), demostrando nuevamente su capacidad para desenvolverse en historias donde el miedo y los conflictos emocionales están estrechamente relacionados.
Su doble interpretación permite establecer un contraste entre una madre real, marcada por sus problemas personales familiares, y una presencia sobrenatural que utiliza su imagen para manipular a Bela. A través de sus expresiones, movimientos y cambios de comportamiento, Chastain consigue transmitir dos personalidades completamente diferentes, convirtiéndose en uno de los principales atractivos de la película y aportando una dimensión más inquietante a la figura materna.

¿Vale la pena verla en el cine?
Sí, Madre siniestra (Other Mommy) es una película entretenida para quienes disfrutan del terror sobrenatural, las criaturas inquietantes y los sustos repentinos. Rob Savage entrega una propuesta que sabe aprovechar sus efectos especiales, su ritmo y las interpretaciones de Jessica Chastain y Arabella Olivia Clark para construir una experiencia que funciona especialmente en una sala de cine. Cuenta con una premisa atractiva, y algunos momentos de tensión que funcionan dentro de las convenciones del género.
Su mayor fortaleza está en la presencia de Other Mommy y en la manera en que convierte una figura familiar en algo verdaderamente aterrador. La criatura, las interpretaciones y algunas secuencias violentas consiguen mantener el interés incluso cuando la historia se vuelve predecible.
Madre siniestra (Other Mommy) llegó hoy, 8 de octubre, a los cines de Chile y ya se encuentra disponible en Cinépolis y Cinemark. A continuación, revisa el tráiler de la película:




