Tras ocho años de ausencia en el Festival de Viña, la comediante nacional Chiqui Aguayo volvió a triunfar en la Quinta Vergara, en la segunda noche festivalera.
Aguayo se presentó tras el rotundo éxito de la Myriam Hernández. Diferencias en el rol paterno y materno; la maternidad; y la familia, fueron las temáticas que acarrearon una rutina que poco a poco se fue volviendo más rápida y a ratos la hicieron nublarse, pero recomponiéndose sin caer en vacilaciones. Chiqui Aguayo no se canso de contar historias y minuto a minuto se fue afianzando sobre el escenario de la Quinta Vergara, a punta de humor y agilidad mental.
Hay que reconocerle a la humorista nacional que supo enganchar con el público presente de principio a fin y llevó al escenario una rutina más que testeada en la modernidad en el país: hartos “garabatos” y remates al instante. Los que sedujeron al público en la Quinta Vergara. Simple y preciso, con el ritmo adecuado para los chilenos, pero quizás muy apresurado para el público internacional. Sin embargo, lo cierto es que la comediante hizo reír, no deslumbró, pero cumplió.
Aguayo encontró rápidamente la aceptación del público al criticar a Alberto Plaza y ya los tenía casi en el bolsillo al definirse a ella misma como «cuma» por tomarse todo el alcohol en las vendimias. Incluso, tuvo criticas para la gente «cuica», a quienes les envío dardos al asegurar que están convencidos que «el clítoris es un pájaro que vive en el sur». Su humor clásico del chileno promedio la hizo conectarse fácilmente con sus historias de mamá “geriátrica”, como ella se denominó por ser madre a los 39 años.
Tras su primer segmento, que estaba más que nada enfocado en el público femenino materno, la comediante chilena se aventuró en temáticas políticas y de contingencia nacional, los cuales fueron bien recibidos por el público.
Tras el éxito en su rutina, Aguayo se llevó para su casa la Gaviota de Plata y de Oro. Consagrándose por segunda vez en la siempre polémica Quinta Vergara.
Chiqui Aguayo: «Ándate a la chu… Alberto Plaza»
En el regreso al Festival tras ocho años, Chiqui Aguayo tuvo un espacio para devolverle los dardos a Alberto Plaza, quien la calificó de “flaite” luego de su show en el mismo escenario en 2017. Plaza le cuestionó el uso excesivo de garabatos en su rutina en aquellos años.
En medio de su show, la Chiqui dijo “ándate a la chu… Alberto Plaza”, en alusión a la gente que la criticó por hacer humor con garabatos.
Luego, con el correr de la rutina, tiró otro leve comentario apuntando al cantautor chileno, pero sin mencionarlo. Al hablar de su infancia, Aguayo indicó que «mi papá tenía un cassette que me marcó, fue muy importante en mi vida» y luego cantó el coro de «Que cante la vida» de Alberto Plaza.




