En la localidad de San Pedro de Atacama, la municipalidad ingresó un recurso de protección para realizarle eutanasia a todos los perros que se encuentren en calidad de callejeros, lo cual es un número cercano a 4.500 animales.
Las acciones tomaron impulso luego de una serie de ataques registrados por una jauría de perros a distintas personas. Entre estas, uno terminó en la muerte de una mujer de 27 años al interior de la población Licarantay.
El recurso de protección explica que, pese a que los perros involucrados en los ataques fueron eutanasiados, aún queda un importante número que se «constituyen en peligros para la integridad física de los habitantes».




