Paul McCartney: la leyenda se hace humano una vez más en Chile

Paul McCartney presentó 37 canciones en su setlist en el Estadio Monumental esta noche.
Andie Borie / DG Medios
Picture of <b>Autor: </b>Benjamín Astudillo C.
Autor: Benjamín Astudillo C.

Ante cerca de 40 mil personas, Paul McCartney se presentó en el Estadio Monumental para volver a maravillar y demostrar que más de seis décadas de carrera le han quedado chicas porque el bueno de Macca envejece, pero pareciera que su talento sigue más vigente y rejuvenecido que nunca. Bien lo sabemos quienes hemos crecido con esta leyenda, quien en esta noche de primavera se transformó nuevamente humano para entregarnos un show inolvidable.

Antes de la presentación de Paul, fue Denver los encargados de ambientar a la gente para que entrarán en sintonía con el ambiente que ya estaba contaminado -de forma positiva- por el ex Beatle, a quienes sus fanáticos incluso le aplaudían desde fuera del Monumental mientras hacia su prueba de sonido. Eñ grupo chileno tuvo una sólida presentación, donde demostraron estar al nivel de telonear a un icono de la música. Luego, fue el turno de un DJ y un video que repasaba a través de los años la histórica carrera de McCartney -con imágenes de John Lennon, George Harrison y Ringo Starr-.

Inicia el concierto de Paul McCartney

Luego, saltó al escenario como un joven de 82 años, Paul McCartney, quien con 37 canciones hizo emocionarse a los miles de fanáticos que está noche vivieron una verdadera catarsis colectiva en todos los rincones del Monumental. Miles de emociones se hicieron sentir a través de cada canción, donde se vivió un verdadero viaje en el tiempo por la carrera de McCartney. Desde sus inicios en The Quarryman, pasando por el legado imborrable de The Beatles, sus éxitos en Wings y todo el repertorio que tiene en su notable carrera de solista.

La noche arrancó con Can’t Buy me Love, el clásico de los Fab Four. Tras esta introducción, que no fue la misma en Montevideo ni en Buenos Aires en su Got Back Tour 2024, vino el turno de sus tracks de la época en Wings: Junior’s Farm y Letting Go, donde Macca empieza a irradiar toda su energía al público que lo devuelve con gritos y aplausos. Algarabía total para responder a un talento que parece no conocer del paso de los años.

Pero, el show fue mucho más allá de lo musical. El oriundo de Liverpool incluso se atrevió a decir modismos chilenos para ser más cercano con sus fanáticos que disfrutaban cada vez que Macca hablaba en español para comunicarse con todos los que estábamos presentes disfrutando de su presentación. «Hola chiquillos y chiquillas, que buena onda volvernos a ver«, fueron algunas de las frases que dijo en español el ex Beatle durante su presentación.

Tras este momento de interacción con el público, el versátil de McCartney nos hizo volver a la década de los 60’s al interpretar Drive My Car (1965) y Got to Get You Into My Life (1966). En este punto, con tan solo cinco canciones presentadas, ya tenía al público en su bolsillo y más que ganados los aplausos desde todos los rincones del estadio.

Paul continuó con Come On to Me, donde tras esta se despojó de su clásico bajo Hofner y se colgó su guitarra Les Paul, para tocar la clásica de Wings, Let Me Roll It, la que dedicó con un solo de guitarra al legendario Jimi Hendrix. Siguió con la revitalizante Getting Better y, luego, se sentó en el piano para tocar Let ‘Em In y My Valentine, la cual es dedicada para su actual esposa, Nancy Sewell. Pero, la emocionalidad no llegó hasta aquí porque Macca interpretó Nineteen Hundred and Eighty-Five y una de sus canciones más icónicas, Maybe I’m Amazed. Selló esta sección sentimental y cargada de emociones con un saludo mirando al cielo en honor a su difunta ex esposa, Linda.

Paul siguió con la Beatlemania sobre el escenario, donde presentó In Spite of All the Danger, la cual es la primera canción que los artistas británicos originalmente grabaron, aún siendo The Quarrymen. Luego, continuó con la imborrable Love Me Do, la primera canción de los Fab Four y que fue el despegue sin final de la agrupación. En esta ùltima, Macca recordó a George Martin, el fallecido productor musical del grupo y que fue una de las piezas fundamentales para que lograran lo que lograron.

Él y el público tuvieron un momento de distensión con Dance Tonight, pero retomó el delirio de los fanáticos con Blackbird y Here Today, canción dedicada a su «compadre John».

Vino el turno de Now and Then, la última canción de The Beatles, lanzada en noviembre del 2023. Durante esta canción, se pudieron ver imágenes de los cuatro de Liverpool, pero sobre todo de los lamentablemente fallecidos, John Lennon y George Harrison.

A este último importante miembro de The Beatles, Paul le hizo un homenaje al tocar en ukelele la clásica canción Something, del álbum Abbey Road. Un punto alto y emotivo de la noche santiaguina, donde la gente recordó a uno de los artistas legendarios que han dejado este plano.

Ya en la recta final de su presentación, McCartney interpretó Oh-La-Di, Oh-La-Da para pasar a la siempre bien coreada canción de Wings: Band on the Run, demostrando que tiene repertorio de sobra y para regodearse. De esta forma, le dio entrada a Get Back, que se escucho ser coreada en desde Cancha General hasta Magallanes. Pero, tras esto pasamos a prender velas, encendedores y velas porque fue el turno de la emocionante y clásica, Let It Be. Tras este momento de lágrimas, el piano siguió sonando en las manos de Macca e interpretó Live and Let Die, repleta de efectos visuales y pirotecnias que iluminaron los cielos del Estadio Monumental.

Pero, el delirio no quedo ahí porque Sir Paul llegó a la canción 30 y no podía ser otra que Hey Jude, para hacer gritar a todo el estadio. Incluso, hizo que los hombres corearan en un momento solo y, luego, hizo lo mismo con las mujeres. Un momento inmortalizado en las memorias de todos los presentes. Tras esto, el legendario artista británico descendió del escenario.

Cerca del fin del show de Paul McCartney

Tras unos breves instantes regresa, flameando la bandera de Chile, la cual es acompañada de la del Reino Unido y la de la comunidad LGTBIQ+. Porque Paul trasciende la música y deja una huella en distintas áreas de la sociedad. Tal es la huella que nos hizo lograr verlo cantar junto a John Lennon en I’ve Got a Feeling, gracias a la tecnología utilizada en «The Beatles: Get Back», donde se cruzan las dimensiones y la virtualidad se abraza con nuestros sueños.

La presentación de Paul McCartney en Chile es siempre un festejo. Es por esto, que presentó la refrescante Birthday para quitarle un poco la melancolía que invadió al Monumental con las emocionantes imágenes de Lennon y al sentir que cada vez estaba más cerca de acabar el show. Pero, esto todavía no termina y bien lo sabe McCartney, que hace vibrar a todos los presentes con el reprise de Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band. Un breve, pero significativo tema para la memoria, que luego vino se impacto con Helter Skelter.

Macca cerró su show de esta noche con parte del Medley de Abbey Road, al tocar Golden Slumbers, Carry That Weight y finalizó con The End.

Un show brillante de casi tres horas, donde no importó si estaba con su clásico bajo, en el piano, con la guitarra eléctrica, acústica o el ukelele, Paul McCartney emana por los poros talento y poder musical. Ya no es 1960 ni 1993 -su primer show en Chile-, pero parece que cada vez que está sobre un escenario el tiempo pasará más lento e importará menos lo que pasa fuera de este pequeño recinto.

Paul McCartney en el Monumental. Andie Borie / DG Medios