Luego de la eliminación en semifinales ante España, se confirmó el cierre del exitoso ciclo de Didier Deschamps, quien ya había anunciado que dejaría su cargo una vez finalizada la competición.
Con este escenario, todo apunta a que Zidane será el encargado de asumir el mando del equipo nacional. Diversos reportes indican que solo restan detalles para su oficialización, en lo que sería uno de los movimientos más esperados del fútbol internacional en los últimos años. El exentrenador del Real Madrid siempre tuvo como prioridad dirigir a su país, rechazando ofertas de otros clubes mientras aguardaba esta oportunidad.

De concretarse su llegada, Zidane afrontará apenas su segunda experiencia como técnico profesional, tras su exitoso paso por el Real Madrid, donde logró múltiples títulos, incluyendo tres Champions League consecutivas. Ahora, el desafío será distinto: liderar un proceso a largo plazo con el objetivo de conquistar la Copa del Mundo 2030 y devolver a Francia a la cima del fútbol mundial.
Zidane podría enfrentarse a un problema clave desde el inicio: la gestión del vestuario y el recambio generacional tras una etapa prolongada bajo el mando de Deschamps. La transición no solo implica renovar nombres, sino también reconstruir liderazgos dentro del equipo, algo fundamental en selecciones que vienen de procesos largos y exitosos.
En este contexto, una de las principales interrogantes será la relación con Kylian Mbappé, actual figura y referente del equipo. Zidane ha expresado públicamente su admiración por el delantero, pero deberá encontrar la forma de potenciar su liderazgo dentro de un grupo que podría experimentar cambios importantes en su estructura. Además, el desafío táctico también será relevante, considerando que Francia deberá adaptarse a una nueva idea de juego tras años de estabilidad.
🚨🇫🇷 𝐎𝐅𝐅𝐈𝐂𝐈𝐀𝐋 | Didier Deschamps has managed his LAST ever match for France. 👋 pic.twitter.com/g6jJ1jX96m
— EuroFoot (@eurofootcom) July 14, 2026




