Deep Purple y Journey en Chile: Una noche de clásicos deleitando el Santa Laura

El grupo chileno Aleste abrió los fuegos para el show de Deep Purple y Journey.
Show de Deep Purple y Journey.
Arnel Pineda en el show del Santa Laura. Foto: Miguel Fuentes.
Picture of <b>Autor: </b>Benjamín Astudillo C.
Autor: Benjamín Astudillo C.

La noche de 17 de septiembre, Deep Purple y Journey, dos bandas legendarias de la música se eclipsaron en el Estadio Santa Laura. Dos nombres icónicos del rock que tocaron por primera vez juntos en suelo chileno para la locura de miles de fanáticos que corearon durante horas sus imborrables canciones.

Para el grupo estadounidense, se trata de su regreso tras 13 años sin venir a nuestro país. Luego de su debut en el Festival de Viña en 2008, que también fue la primera vez del filipino Arnel Pineda como vocalista de la agrupación, los californianos se presentaron en Santiago en el 2011 cuando sellaron un Sold Out en el Movistar Arena.

En tanto, los británicos, encabezados por los legendarios Ian Gillan (voz), Roger Glover (bajo) e Ian Paice (batería), volvieron a pisar fuerte en el país tras su presentación en el Masters of Rock, en 2023, también en el recinto de la Unión Española.

Pero, antes de la entrada de estos monstruos de la música, el show contó con Aleste como banda invitada. La agrupación nacional, formada por Alfredo Alonso, fueron los encargados de abrir el concierto, que pese al tibio recibimiento de parte del público supieron abrir de buena manera el evento y calentó los motores para lo que se venía. Por su puesto, destacó la interpretación de su recordado sencillo «Hay un Limite», entre otras canciones que los llevaron a la fama a mediados de la década de los 90.

Aleste abriendo el show de Deep Purple y Journey. Foto: Miguel Fuentes.

Deep Purple y Journey

Luego, vino el esperado retorno de Deep Purple, que estuvieron muy alejados de aquella accidentada presentación de 1997, cuando una torre de iluminación cayó sobre el público en el mismo recinto que albergó a la banda en esta ocasión, dejando un saldo de 44 heridos y deteniendo el concierto por más de 30 minutos.

En esta ocasión, la banda no dejo huecos para las críticas y mucho menos para las dudas acerca de su renombre en el panteón de los dioses del rock. Contaron con canciones míticas y legendarias, donde abrieron el show con «Highway Star», pero también pasaron por sonidos de su más reciente LP «=1″(2024).

Para continuar con su presentación, la banda soltó «A Bite on the Side» e «Into the Fire», para seguir animando a un público que ya estaba delirando con la actuación de los británicos, que pese a los 79 años de Ian Gillan aún sigue cantando a un gran nivel.

Clásicos como «Lazy» y «When a Blind Man Cries», alternados con algunos de sus nuevos sencillos de su más reciente trabajo, sirvieron para terminar de meterse al público en el bolsillo. Sin duda, una muestra magnífica de cómo mantenerse en vigencia con el correr de los años y es que en plenas Fiestas Patrias nos damos cuenta que Deep Purple está más ligado a Chile de lo que creemos, debido a que envejecen como el vino.

En un momento del show, el tecladista Don Airey incluyó en su solo un pedazo de «Gracias a la Vida» de Violeta Parra, lo que termina por sellar el lazo entre la banda oriunda de Reino Unido con los chilenos.

Ya previo al cierre de su show, vino una de las canciones más esperadas de la noche: «Smoke on the Water», amada y recordada por los amantes del mítico Guitar Hero y coreada por los miles de fanáticos que se encontraban en el estadio Santa Laura.

«Hush«, la canción que le abrió el camino a la agrupación en 1968, y «Black Night«, parte de su álbum «In Rock» dieron el cierre de lo que fue una nueva presentación de Deep Purple en suelo nacional, que dejo a todos entusiasmados y viviendo una noche para el recuerdo.

Deep Purple y Journey en Chile. Foto: Miguel Fuentes.
Deep Purple y Journey en Chile. Foto: Miguel Fuentes.
Deep Purple y Journey en Chile. Foto: Miguel Fuentes.

Ya a las 21 horas, vino el turno de la banda anfitriona Journey, quienes llegaron a Chile por el motivo de su 50 aniversario.

Han pasado ya 16 años desde el estreno de Arnel Pineda como el vocalista estelar del grupo y con el correr de los años sigue dejando boquiabiertos a los fanáticos con sus acrobacias y puesta en escena que desplega en las presentaciones. No será Steve Perry, pero no tiene nada que envidiarle.

Con la luna llena contemplando el concierto, los californianos iniciaron el show con dos clásicos de la década de los 80: «Only the Young» y «Be Good to Yourself«, caracterizado por un amplio trabajo sonoro y audiovisual.

Los problemas de sonidos perjudicaron parte del trabajo en el escenario, pero no afectaron la noche mágica de los estadounidenses y de los casi 40 mil fanáticos presentes en el recinto de Independencia.

Siguieron tres canciones de su séptimo álbum de estudio «Escape«, donde interpretaron «Stone in Love«, «Keep On Runnin‘» y «Escape«. Pero, el plato fuerte vino junto con «Lights», «Still They Ride» y las canciones que suenan día a día en las radios nacionales y que hicieron palpitar las gargantas de los fans presentes en el lugar «Send Her My Love«, «Who’s Crying Now«, y «Lovin’, Touchin’ y Squeezin‘».

Uno de los momentos memorables en el show fue el aplaudido y electrizante solo hecho por el legendario Neal Schon, quien a sus 70 años siguen demostrando porque es considerado uno de los mejores guitarristas de la historia.

Luego, vino la romántica balada «Open Arms«, que el público vivió prendiendo las luces de sus celulares y coreándola a todo pulmón. Pero, en la previa a este tema se vivió un magnífico solo del tecladista y guitarrista, Jonathan Cain, quien en los trazos finales del concierto salió al escenario con la camiseta de Colo Colo. La casualidad es que este día el Cacique jugaba por Copa Libertadores ante River Plate por los cuartos de final del certamen.

La clásica «Faithfully» siguió dándole vida al concierto, con un Pineda que no se cansaba de correr de lado a lado en el escenario y animar al público.

Para finalizar logrando una catarsis colectiva del público, Journey interpretó «Wheel in the Sky«, «Separate Ways (Worlds Apart)«, la legendaria «Don’t Stop Believin» y «Any Way You Want It«. Cerrando y sellando así una ansiada vuelta a Chile luego de 13 años y recibiendo el cariño del público que celebraba junto a ellos los 50 años de una banda que es parte de la historia y memorias de los fanáticos presentes en el Santa Laura.

Show de Deep Purple y Journey. Foto: Miguel Fuentes.
Show de Deep Purple y Journey. Foto: Miguel Fuentes.
Show de Deep Purple y Journey. Foto: Miguel Fuentes.