Roger Waters en Argentina: La rebelión a la censura

“Si eres de los que dicen me encanta Pink Floyd, pero no soporto las opiniones políticas de Roger, harías bien en irte a la mierda”, fue parte de lo que se proyectó en el show del ex líder de Pink Floyd.
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Autor: Benjamín

Ayer, el primer recital de Roger Waters en el Estadio Monumental de River Plate estuvo marcado por música y por las tensiones que existían entorno a los dichos que había hecho el artista sobre Israel, lo que le había válido que le valieron una advertencia de la Justicia en Argentina para que no hablará sobre este tema en vivo.

El ex líder de Pink Floyd no se refirió al tema de Medio Oriente abiertamente, pero  antes de salir al escenario se iluminó un mensaje en las pantallas del Estadio Monumental que decían “Si eres de los que dicen me encanta Pink Floyd, pero no soporto las opiniones políticas de Roger, harías bien en irte a la mierda”.

“Yo creo en los derechos humanos. Lo hago y siempre lo hice. A mí me enseñó sobre derechos humanos mi madre”, comentó Waters para referirse al por qué los hoteles no lo daban hospedaje en Buenos Aires.

Desde el Medio Oriente hasta de las Malvinas, fueron parte de las declaraciones show de Water en el Estadio Monumental. Se habló ampliamente de la política durante las canciones, sobre todo las asociadas al álbum The Wall, donde tienen durante toda la discografía mensajes políticos. 

Mala interpretación de The Wall

Las redes sociales y las personas se han volcado a llamar antisemita a Waters por su postura ante el conflicto en Medio Oriente, pero también por el álbum de Pink Floyd, The Wall. Hay quienes creen que es una obra celebratoria al nazismo, pero sólo el desconocimiento o una mala interpretación pueden llevar a la conclusión de que la composición de la icónica banda celebra al nazismo.

En el disco Pink está en el limbo del colapso emocional y se convierte en un líder totalitario que usa unos uniformes parecidos a los que usaban las policías alemanas nazis y llama a perseguir judíos, negros, homosexuales, entre otros. En las escenas se plasma la locura y se evidencia la opresión del sistema educativo, las malas relaciones familiares y los horrores de la guerra.

No se glorifica en The Wall al nazismo, es todo lo contrario. Pero, quizás sea una pincelada del trauma de Waters, quien perdió a su padre luchando contra los alemanes en la Segunda Guerra Mundial.