El Estadio Bicentenario de La Florida se convirtió este 27 de septiembre en el escenario del esperado regreso de Robbie Williams a Chile. Desde los primeros segundos, quedó claro que la noche estaría marcada por una conexión particular entre el artista y el público chileno.

Pedropiedra: una apertura con sello nacional
Antes de que Robbie Williams tomara el escenario del Estadio Bicentenario de La Florida, la responsabilidad de abrir la jornada quedó en manos de Pedropiedra, uno de los nombres más reconocidos de la escena musical chilena.
El músico presentó un repertorio que recorrió distintas etapas de su carrera, comenzando con “Valor” y continuando con canciones como “Aquello que llaman amor”, “Pasajero”, “Occidental”, “Las niñas quieren…”, “Vacaciones en el más allá”, “La balada de J. González” e “Inteligencia dormida”.
Su presentación funcionó como el primer encuentro musical de una jornada que posteriormente tendría como protagonista al británico. Con su particular mezcla de pop, rock y sonidos alternativos, Pedropiedra puso el sello chileno a una fecha marcada por la presencia internacional de Williams.

Setlist Pedropiedra – Estadio Bicentenario de La Florida – 27 de septiembre, 2026

The Lottery Winners: un debut en Chile de la mano de Robbie Williams
La jornada también tuvo espacio para una presentación internacional inédita en nuestro país. The Lottery Winners llegó por primera vez a Chile como uno de los actos encargados de preparar el escenario para Robbie Williams, marcando así su debut frente al público nacional.
La banda británica presentó un repertorio de nueve canciones que comenzó con “Worry” y continuó con “Seven Nation Army”, su particular versión del clásico de The White Stripes. El set continuó con “The Meaning of Life”, “Steady We Go”, “You Again”, “You’re Not Alone”, “Much Better”, “Burning House” y “Turn Around”, recorriendo distintas facetas de la propuesta de la agrupación.

Setlist The Lottery Winners – Estadio Bicentenario de La Florida – 27 de septiembre, 2026

“Let Me Entertain You”: Robbie Williams hizo de La Florida su propio escenario
Cuando los músicos y artistas comenzaron a aparecer sobre el escenario, y especialmente cuando Robbie Williams hizo su entrada para comenzar con “Let Me Entertain You”, el recinto respondió con una ovación inmensa. Y precisamente entretener fue lo que Williams hizo durante toda la jornada.
El espectáculo recorrió distintas etapas de su carrera a través de canciones como “Rocket”, “Rock DJ”, “Supreme”, “Strong”, “Pretty Face”, “Better Man”, “Kids”, “She’s the One” y “Feel”, además de versiones como “Theme From New York, New York” y “My Way”, el clásico de Frank Sinatra versionado por Robbie.

Pero más allá del repertorio, uno de los elementos que terminó definiendo la presentación fue la personalidad del británico. Robbie no se limitó a cantar sus canciones, sino que también conversó, bromeó, interactuó con los asistentes y convirtió distintos momentos del concierto en situaciones prácticamente impredecibles.
Entre la nostalgia y su propia historia
Uno de los recursos más interesantes del espectáculo apareció durante “Rock DJ” y “Better Man”, canciones acompañadas por visuales que mostraron fragmentos de la película biográfica de Robbie Williams. De esta manera, el concierto adquirió por momentos un carácter retrospectivo, conectando las canciones con distintas etapas de la vida y trayectoria del artista.
La decisión de incorporar estas imágenes permitió que el público no solamente escuchara algunos de sus mayores éxitos, sino que también pudiera mirar parte de la historia que existe detrás de ellos.
Pero si hubo un momento capaz de combinar nostalgia, humor y espontaneidad, fue “Wonderwall”.
Robbie Williams y su particular versión de Oasis
Durante la presentación, Williams recordó con su característico sentido del humor la conocida problemática que tuvo con Oasis en el pasado. El momento terminó desembocando en una interpretación de “Wonderwall”, el clásico de los hermanos Gallagher, acompañado por Thom Rylance.
Y Robbie, siendo Robbie, decidió hacerlo a su manera. Cuando comenzó la canción, el británico sorprendió al público imitando la voz de Liam Gallagher, provocando las risas y la reacción inmediata del estadio. Más que una simple versión, el momento terminó funcionando como una pequeña cápsula de la historia del rock británico, reinterpretada desde el humor y la personalidad de Williams.
“She’s the One” y Carolina, la fan chilena que le dedicaron la canción
Uno de los momentos más cercanos de la noche llegó con “She’s the One”. Durante la canción, Robbie decidió bajar del escenario y acercarse al público. Fue entonces cuando encontró a Carolina, una fan que se encontraba acompañada por su hijo.

La situación rápidamente adquirió un tono completamente espontáneo. Robbie se acercó a ella, pero fue ella quien terminó abrazando y le dio varios besos mientras intentaba conversar. Sin embargo, el idioma terminó convirtiéndose en parte del espectáculo cuando Carolina reconoció directamente: “No le entiendo nada”.
La frase provocó las carcajadas de Robbie y del público, en uno de esos momentos que difícilmente pueden ser planificados y que terminan convirtiéndose en recuerdos particulares para quienes estuvieron presentes. Más que una interacción preparada, fue una muestra de la cercanía que Williams consiguió establecer durante la jornada.
Un Robbie que parece no haber envejecido
Si algo quedó particularmente claro durante el concierto fue el estado vocal del artista.
A sus 52 años, Robbie Williams mantiene una voz que, por momentos, parece transportarnos varias décadas atrás. La interpretación de canciones como “Better Man”, “Feel” y especialmente “Angels” demostró que el paso del tiempo no ha significado una pérdida evidente de esa identidad vocal que marcó buena parte de su carrera.
El británico canta con la seguridad de quien conoce perfectamente sus canciones y sabe cómo utilizarlas para generar distintas reacciones en el público. Puede pasar de la energía desbordante de “Rock DJ” al tono más íntimo de “Feel” sin perder presencia.
“Angels”: el cierre que todos esperaban
Después de recorrer buena parte de su historia musical, el concierto llegó a su momento final con “Angels”. Y si durante toda la noche Robbie había convertido el Bicentenario de La Florida en una fiesta, el cierre tuvo un carácter completamente distinto.
Las voces del público acompañaron al británico mientras el estadio se transformaba en un enorme coro. La emoción terminó apoderándose del recinto y la canción se convirtió en el cierre perfecto para una jornada construida sobre la nostalgia, el humor y la celebración de una carrera que continúa vigente.
Robbie Williams llegó a Chile para entretener. Y vaya que lo hizo.







