La noticia fue confirmada por su familia a través de un comunicado, en el que señalaron que su muerte fue “repentina e inesperada”, generando impacto en la industria cinematográfica internacional.
Según detallaron sus cercanos, el intérprete murió acompañado por su familia y “con la dignidad que caracterizó toda su vida”. Además, indicaron que, pese a haber enfrentado durante años un cáncer sanguíneo, Neill se encontraba libre de la enfermedad al momento de su fallecimiento, por lo que su muerte no estuvo relacionada con esa condición.
En 2022, a los 75 años y mientras rodaba material promocional para «Jurassic World: Dominion», notó los primeros síntomas de la enfermedad que le sería diagnosticada: un linfoma de células T angioinmunoblástico, un tipo de cáncer de sangre poco frecuente y agresivo. Reveló el diagnóstico públicamente en 2023, junto con el lanzamiento de sus memorias, y en abril de este año había anunciado que se encontraba libre de la enfermedad.
Con una carrera que se extendió por más de cinco décadas, Sam Neill participó en más de 150 producciones entre cine y televisión, consolidándose como uno de los actores más versátiles de su generación. Además de Jurassic Park, destacó en películas como El piano, La caza del Octubre Rojo y En la boca del miedo. También fue parte de la película de terror Posesión (1981), donde interpretó a Mark, uno de sus roles más intensos y recordados.


Tras conocerse la noticia, el primer ministro de Nueva Zelanda, Christopher Luxon, lo describió como uno de los grandes del cine neozelandés, y su par australiano, Anthony Albanese, también le rindió homenaje. Otros actores del país, como Karl Urban, se sumaron a los mensajes reconociendo su influencia sobre generaciones posteriores
La partida de Sam Neill marca el cierre de una trayectoria emblemática que cruzó generaciones y géneros, dejando una influencia en la industria cinematográfica y en el público que lo acompañó a lo largo de su carrera.
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