Reseña de Hope: aliens y una invasión tan extraña como entretenida, este 8 de octubre en cines

Hope, dirigida por Na Hong-jin, responsable de películas como The Chaser, The Yellow Sea y especialmente The Wailing, representa perfectamente esa idea.
Hope
Picture of <b>Autor: </b>Agustín Campos
Autor: Agustín Campos

Hope demuestra una vez más que el cine surcoreano lleva años apropiándose de géneros conocidos para llevarlos hacia terrenos inesperados.

Desde el thriller y el terror hasta el cine de zombis, sus producciones suelen encontrar una manera particular de reinterpretar fórmulas que hemos visto muchas veces. Dirigida por Na Hong-jin, responsable de The Wailing, la película sigue precisamente ese camino: toma elementos del cine de invasiones extraterrestres, las películas de monstruos y los grandes espectáculos de acción para construir una propuesta extraña, violenta y, sobre todo, entretenida.

Para dar vida a esta particular historia, reúne un reparto coreano e internacional encabezado por Hwang Jung-min y Hoyeon, acompañados por Zo In-sung, Michael Fassbender, Alicia Vikander y Taylor Russell. La presencia de nombres tan reconocidos llama inmediatamente la atención, especialmente por la combinación de talentos provenientes de distintas cinematografías. Sin embargo, la película no depende únicamente de sus grandes figuras, sino que utiliza a sus personajes para introducirnos poco a poco en un conflicto que comienza como un extraño misterio en un pequeño pueblo y termina alcanzando dimensiones completamente inesperadas.

Una película de aliens con sabor conocido

La historia nos lleva hasta un pequeño pueblo rural de Corea del Sur donde todo comienza con un hecho aparentemente inexplicable: la aparición de un animal brutalmente mutilado. El jefe de policía Bum-seok (Hwang Jung-min) comienza a investigar lo ocurrido, pero rápidamente descubre que aquello es apenas el comienzo de algo mucho más grande. Edificios destruidos, cuerpos esparcidos por las calles y una criatura de origen desconocido convierten al tranquilo lugar en el escenario de una auténtica pesadilla.

Cuando Hope finalmente pone sus cartas sobre la mesa, aparecen inevitablemente las comparaciones con otras películas. Hay algo de Predator en sus personajes adentrándose armados en el bosque para enfrentarse a una criatura desconocida; incluso elementos que recuerdan a Prometheus cuando la película comienza a profundizar en sus extraterrestres y amplía considerablemente la escala de su historia. Algunas de esas mismas comparaciones también aparecen en la recepción crítica de la película.

Pero Hope nunca se siente simplemente como una copia. Na Hong-jin lleva esas influencias hacia el terreno del cine coreano, especialmente a través de sus personajes y de un humor que aparece incluso cuando todo a su alrededor se está destruyendo.

Eso permite que la película pase de la intriga al terror y posteriormente a la acción prácticamente sin pedir permiso.

Uno de los mayores aciertos de Hope está precisamente en no mostrar inmediatamente aquello que está provocando el desastre. Na Hong-jin se toma su tiempo para construir el misterio, siguiendo a diferentes personajes mientras intentan comprender qué está sucediendo. Durante buena parte de su primera hora sabemos que existe algo extremadamente peligroso, pero la película juega con las consecuencias de su presencia antes de revelar completamente a la criatura.

Un CGI extraño que parece casi intencional

Y aquí aparece uno de los elementos más particulares de Hope: su CGI no siempre está a la altura del resto de la producción.

Resulta especialmente evidente cuando los extraterrestres comienzan a ocupar mayor espacio en pantalla. Sus movimientos, texturas y apariencia pueden sentirse artificiales, algo extraño considerando la enorme escala que intenta alcanzar la película. Es difícil no notar que las criaturas digitales parecen pertenecer por momentos a otra producción.

Sin embargo, hay algo curioso en ese resultado. El aspecto artificial termina entregándoles una apariencia incómoda y extraña que, por momentos, parece casi intencional. Esa sensación de estar observando algo que no debería verse completamente natural puede incluso funcionar a favor de unas criaturas que precisamente no pertenecen a nuestro mundo.

Esto no significa que el CGI sea necesariamente malo. De hecho, hay momentos donde funciona correctamente y consigue transmitir la escala que necesita la historia. El problema es que a ratos se siente extraño dentro de la propia película, especialmente por el contraste con el excelente trabajo de cámara, los escenarios, la destrucción y las secuencias de acción práctica.

Hope

Su duración termina jugando en contra

El problema más importante está en otro lugar: Hope es demasiado larga para la historia que quiere contar.

Sus 160 minutos terminan sintiéndose excesivos para la historia que quiere contar.

Su primera hora funciona especialmente bien porque utiliza la lentitud para construir misterio. Sabemos que existe algo peligroso recorriendo el pueblo, pero desconocemos exactamente qué es. Cada cadáver, ruido o edificio destruido aumenta la curiosidad.

El problema aparece posteriormente.

Cuando la película ya mostró buena parte de sus cartas, continúa manteniendo ese ritmo pausado en momentos donde probablemente necesitaba avanzar con mayor rapidez. Algunas persecuciones se extienden demasiado y existen segmentos donde la historia parece detenerse antes de volver a tomar impulso.

Hope - Póster oficial
★★★★★
3/5

¿Vale la pena verla?

Sí, Hope es una buena y entretenida propuesta de acción coreana que se atreve a mezclar aliens, monstruos, terror, humor y ciencia ficción dentro de una misma historia.

Su CGI está lejos de ser espectacular y en algunos momentos puede sentirse extraño dentro de la película, aunque esa misma apariencia termina encajando curiosamente con el carácter de sus criaturas. A pesar de sus problemas de ritmo y algunos efectos visuales irregulares, la película funciona, entretiene y consigue encontrar una identidad propia dentro del género de ciencia ficción.

Pero dentro de todo, cumple.

No es una película perfecta ni tampoco una ciencia ficción convencional. Es exagerada, extraña, violenta y por momentos incluso absurda. Pero justamente ahí aparece buena parte de lo que la hace diferente y entretenida.

Se estrena este 8 de octubre en cines de Chile, y estará disponible en salas de Cinépolis y Cinemark.

A continuación, revisa el tráiler: