La noche del 24 de enero, Avenged Sevenfold regresó a Chile para desplegar un show intenso, ambicioso y emocional en el Estadio Bicentenario de La Florida, enmarcado en su Life Is But a Dream… Latin America Tour 2026. Lejos de apostar solo por la nostalgia, la banda construyó un viaje que cruzó distintas eras de su discografía, combinando potencia, teatralidad y momentos de profunda conexión con el público.

Del mapuzungún al caos: Mawiza se encargó de encender la previa nacional
Antes del esperado regreso de Avenged Sevenfold a Chile, la previa del concierto estuvo a cargo de la banda nacional Mawiza, quienes fueron los encargados de abrir la jornada en el Estadio Bicentenario de La Florida.

Con una propuesta que cruza el metal con la identidad mapuche, el grupo destacó por sus letras en mapuzungún, entregando un show cargado de fuerza, contenido cultural y mensaje, preparando el ambiente para una noche marcada por la intensidad y la comunión con el público. Terminando el show, varios integrantes del grupo regalaron poleras de la banda tirándolas al público.

Mawiza – Estadio Bicentenario de La Florida / 24 de enero

El queridísimo Mike Patton se encargó de subir el ambiente con Mr. Bungle
Luego fue el turno de Mr. Bungle, proyecto encabezado por el siempre impredecible Mike Patton, quien volvió a demostrar por qué su figura es sinónimo de libertad creativa y catarsis absoluta. Desde el inicio con “Tuyo” (cover de Rodrigo Amarante), la banda dejó claro que lo suyo no sería un show convencional, sino una experiencia tan incómoda como fascinante. El tránsito por “Grizzly Adams”, “Anarchy Up Your Anus” y “Bungle Grind” fue una descarga de metal experimental, humor negro y virtuosismo desbordado.

Patton, consciente de su especial relación con Chile, no tardó en reforzar ese lazo. No es un secreto su conexión con el país, ya que se le ha visto en más de una ocasión recorriendo el Persa Biobío, así como participando en distintas ediciones de la Teletón, algo que el público chileno no olvida ni deja pasar. Esa complicidad se sintió durante todo el show, especialmente en momentos más performáticos como “I’m Not in Love” y “Hopelessly Devoted to You”, donde el contraste entre lo romántico y lo grotesco generó una reacción tan desconcertante como celebrada.
El punto cúlmine de la presentación, fue que, en un momento Mike Patton dirigió unas palabras para los afectados por los incendios en la Región del Bio Bio y Ñuble, dando así un minuto de silencio por las víctimas.

El tramo final fue puro delirio. “Raping Your Mind”, “Retrovertigo” y el cruce de “Hypocrites / Habla español o muere” elevaron la tensión política y sonora, mientras que el cover de “Refuse/Resist” de Sepultura terminó por sellar una catarsis colectiva. Pero el momento más comentado llegó con “All by Myself”, cuando Patton cambió la letra por un explícito “Ándate a la chucha”, dedicándolo directamente a Carabineros, provocando ovaciones, risas nerviosas y aplausos cerrados. Mr. Bungle no solo abrió el show, sino lo desestabilizó.
Mr. Bungle – Estadio Bicentenario de La Florida / 24 de enero

Avenged Sevenfold regresó a Chile a mano de su tour «Life Is but a Dream… «
Después de 11 años, y con ese antecedente, Avenged Sevenfold tenía el desafío de sostener una noche ya intensa. La banda apareció en escena con “Game Over”, marcando de inmediato el inicio de su propio viaje sonoro. La potencia continuó con “Mattel” y “Afterlife”, esta última coreada de principio a fin por un público que no perdió energía pese a la extensa jornada.

El peso de los himnos llegó con “Hail to the King” y, antes de empezar “Gunslinger”, al igual que Mr. Bungle, Matt Shadows aprovechó la instancia de dedicar dicho tema para los afectados por los incendios forestales.
No obstante, “Buried Alive” y “The Stage” mostraron la faceta más ambiciosa y progresiva del grupo, con una ejecución precisa y una puesta en escena cuidada. Uno de los momentos más emotivos se vivió con “So Far Away”, transformando el estadio en un coro masivo cargado de memoria ante Jimmy «Rev» Sullivan, acompañado del público con globos blancos que volaban en la multitud.

La recta final fue una seguidilla de clásicos infalibles: “Bat Country”, “Nobody” y “Nightmare” desataron la euforia total, seguidas por “Unholy Confessions” y “Save Me”, reafirmando el estatus de Avenged Sevenfold como una de las bandas más influyentes del metal moderno. “Cosmic” aportó una atmósfera más introspectiva, antes de cerrar la noche con “A Little Piece of Heaven”, un final teatral, oscuro y provocador, fiel al espíritu de la banda.
Avenged Sevenfold – Estadio Bicentenario de La Florida / 24 de enero





