A comienzos de los años 2000, Jamiroquai ya había demostrado que podía convertir el funk en un fenómeno internacional. Pero Jay Kay no parecía dispuesto a repetir la misma fórmula. El siguiente paso fue llevar el sonido de la banda hacia territorios donde la música disco y la electrónica comenzaron a compartir espacio con el funk.
El resultado fue ‘A Funk Odyssey‘, el quinto álbum de estudio de Jamiroquai, publicado originalmente el 3 de septiembre en Reino Unido, y tiempo después, un 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos, mismo día del atentado de las Torres Gemelas.

Los inicios de ‘A Funk Oddysey’ fueron más que simple funk
El título del álbum funciona como una declaración de principios. Jamiroquai seguía siendo una banda de funk, pero ahora el viaje incorporaba nuevos elementos. La producción combinó funk, disco y electrónica, llevando al grupo hacia un sonido más cercano a las pistas de baile de comienzos del nuevo milenio.
“Little L” fue uno de los grandes responsables de presentar esta nueva etapa. El tema está construido sobre una base bailable y una producción mucho más electrónica, mientras que “Love Foolosophy” llevó esa fórmula hacia un terreno todavía más pop.
También destacan “You Give Me Something”, “Corner of the Earth”, “Stop Don’t Panic”, “Black Crow” y “Twenty Zero One”. En conjunto, las canciones muestran a una banda que ya no tenía miedo de incorporar nuevas texturas a su fórmula.

El cambio no significó abandonar completamente las raíces. El bajo, los teclados, las líneas melódicas y la interpretación vocal de Jay Kay continuaron siendo fundamentales. Lo que cambió fue el contexto sobre el funk, el cual, dejó de ser únicamente una influencia para convertirse en parte de una propuesta mucho más amplia.
Ese recorrido será especialmente relevante el próximo 15 de septiembre, cuando Jamiroquai regrese a Santiago para presentarse en el Claro Arena. Entradas disponibles a través del sistema PuntoTicket.





