Reseña: La bomba atómica que dejó Napalm Death en el Teatro Cariola

Un año después de su llegada a The Metal Fest, Napalm Death vuelve para dar una cátedra de grindcore en una velada llena de metal, energía y demolición
Napalm Death
Foto por: Francisco Aguilar / @franciscoaguilar.ph
Picture of <b>Autor: </b>Vicente Villaseca
Autor: Vicente Villaseca

Es claro que para Napalm Death, Chile es un país clave para cada una de sus giras, habiendo realizado ya nueve conciertos en nuestro país, lo cual incluye uno en el Espacio Cero de Concepción, y aún llegando tan seguido, cada uno de los shows realizados por la banda es un espectáculo impresionante para aquellos que asisten.

A 27 años desde su primera llegada a nuestro país, los británicos deleitaron presentando su último disco, Throes of Joy in the Thaws of Deafetism, lanzado en 2020, junto con el EP, Resentment Is Always Seismic – A Final Throw Of Throes, de 2022.

Cabe destacar que la banda no llegó sola, sino que también trajo consigo otras cuatro agrupaciones, las bandas chilenas Demoniac y Gangrena, los brasileños Eskröta, y a los alemanes, Lucifer.

Una diferencia de sonidos

Eskröta fue la encargada de abril el recinto, con su thrash metal que, aquellos que llegaron temprano fueron capaces de disfrutar.

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Seguido de los brasileños, los chilenos Demoniac y Gangrena desataron el caos con un poderoso nivel de death metal, reventando con cada una de sus canciones desde las 18:30 hasta las 20:00.

Foto por: Francisco Aguilar / @franciscoaguilar.ph
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Pero, en un tono más tranquilo, pero con una gigantezca energía y motivación tanto de los artistas como del público, Lucifer llegó para entregar la dosis de heavy metal junto a la increíble voz de Johanna Sadonis.

Lucifer, heavy metal de tomo y lomo

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Cada minuto desde las 20:00 pasaba y los asistentes se veían cada vez más emocionados para que salga Lucifer al escenario. Fue con el sonido de ‘T.N.T.’ de AC/DC que cada vez se veía la entrada más imminente.

La expectativa se transformó en emoción una vez se apagaron las luces e inició ‘The Funeral Pyre’, la canción instrumental que dio pie a ‘Crucifix (I Burn You)’, lo cual encendió la público, pero con la zona central y frontal de la cancha saltando y coreando cada letra de esta obra.

Y así Lucifer entregó ese metal pesado que tanta gente estaba esperando, y no sólo los fanáticos, sino también aquellos interesados en conocer a la banda que también esperaban conocer su propuesta y sonido con gran emoción para ver al plato fuerte de la noche.

El setlist de Lucifer trajo un repaso por su discografía completa, aunque si se podría argumentar la falta de canciones del debut de la banda, desde ‘Lucifer II’ hasta su último lanzamiento, la banda fue capaz de mantener la energía de sus mayores fanáticos, y también logró cautivar a aquellos con menor conocimiento de los alemanes.

Foto por: Francisco Aguilar / @franciscoaguilar.ph

Algunos altercados previo al inicio del show principal

Una vez terminado Lucifer, un gran número de personas decidió alejarse y salir a tomar aire, ir al baño y descansar para la esperada masacre que sería el concierto de Napalm Death.

Es conocido que esta banda, tiene una gran cantidad de fanáticos a lo largo del país. Sin embargo, hubo ciertos problemas previos a la salida de los británicos, lo cual incluyó personas peleando en la platea, seguido por el público de la cancha gritando «El beso, el beso» en tono irónico para intentar calmar el altercado, así como darle un tono más humorístico a la situación.

También en la misma cancha se generó otra pelea, cuando cercano a donde yo estaba situado, un grupo de personas empezaron a empujar a un hombre en estado de ebriedad, insultándolo y golpeándolo para intentar sacarlo, todo esto después de una avalancha ocurrida por personas que no quisieron pagar para ir al show.

La cátedra de grindcore de Napalm Death

Foto por: Francisco Aguilar / @franciscoaguilar.ph

De igual manera, estos problemas no afectaron a ninguno de los asistentes, cuya emoción fue cada vez mayor a medida que se acercaban las 22:00, hora en la que Napalm Death saldría al escenario para llenar de energía a todos los asistentes que esperaban el inicio de este show.

De manera puntual, una vez llegó la hora acordada, se apagaron las luces y salió el cuarteto a escena, quienes iniciaron su show con ‘From Enslavement to Obliteration’, del segundo disco de la banda. La primera nota fue suficiente para reventar el Teatro Cariola, con el público saltando, el mosh armado y el resto del público vuelto loco ante la extraordinaria energía entregada por los músicos.

Napalm Death es una banda de canciones muy cortas, muchas con una duración de menos de uno o dos minutos, especialmente en sus primeros discos, y eso se nota en las 23 canciones interpretadas a lo largo de una hora y 10 minutos de pura demolición.

A lo largo del show nunca bajó la energía, cada canción hacía que más personas se movieran lo más adelante para así estar dentro del mosh, cada cierto tiempo se veían zapatillas volar, piernas en el aire de personas haciendo crowdsurfing, y hasta la gran sorpresa del día, que fue escuchar ‘If The Truth Be Known’, un tema que muy rara vez se escucha en vivo, y fue suficiente para que el mosh tuviera una bengala encendida.

También las emblemáticas ‘Dead’ y ‘You Suffer’ formaron parte de la lista de canciones, ambas con menos de 5 segundos de duración que, aunque son tocadas de forma sorpresiva y con un tono un poco más humorístico, se agradece la entretención.

Foto por: Francisco Aguilar / @franciscoaguilar.ph

Por otro lado, no hay que dejar de lado la energía de Mark «Barney» Greenway, quien durante cada una de las canciones no dejaba de moverse, bailar y hasta moshear encima del escenario, como si fuera el último concierto que está presentando, y también cada cierto tiempo, hacía algún que otro discurso explicando las canciones, agradeciendo al público y haciendo un llamado al respeto a la comunidad LGBTQ+, a la paz e incluso a ciertas temáticas relacionadas al cuidado de salud mental.

Cercano al cierre, también la banda tocó su clásico cover de Dead Kennedys, ‘Nazi Punks Fuck Off’, canción con la cual inició la recta final, que se conformó de ‘Instict of Survival’ y ‘Contemptuous’, las cuales marcaron el punto más alto de energía del público, con el mosh más grande de la noche, y con un alto nivel de satisfacción de parte de cada uno de los asistentes, una vez se tocó la última nota, que cerraría esta velada cargada de brutalidad.

Foto por: Francisco Aguilar / @franciscoaguilar.ph

Produce: Spider Producciones