El mundo del nu metal está de luto. Sam Rivers, histórico bajista y miembro fundador de Limp Bizkit, falleció a los 48 años, según confirmó la propia banda a través de un comunicado publicado en su cuenta oficial de Instagram.
“Hoy perdimos a nuestro hermano. A nuestro compañero de banda. A nuestro latido”, comienza el texto firmado por Fred Durst, Wes Borland, John Otto y DJ Lethal, quienes dedicaron profundas palabras a la memoria del músico. “Sam Rivers no era solo nuestro bajista — era pura magia. El pulso bajo cada canción, la calma en el caos, el alma en el sonido”, añadieron.

El grupo, que se formó en Florida a comienzos de los noventa, destacó el papel esencial que Rivers tuvo en la identidad sonora de Limp Bizkit, una de las bandas más representativas del movimiento nu metal junto a Korn, Deftones y Linkin Park. “Su talento era natural, su presencia inolvidable, su corazón enorme. Compartimos momentos salvajes, tranquilos y hermosos, y cada uno de ellos fue más especial porque Sam estaba ahí”, señala la publicación.
Un legado que marcó a una generación
Sam Rivers fue parte fundamental del éxito global de Limp Bizkit, participando en discos emblemáticos como Significant Other (1999) y Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavored Water (2000), trabajos que catapultaron a la banda a la fama mundial gracias a éxitos como “Break Stuff”, “Nookie” y “My Way”.
Además de su labor como bajista, Rivers contribuyó en los arreglos y la producción de varios temas, consolidándose como una pieza clave del sonido característico del grupo, el cual fue una mezcla explosiva de rap, metal y energía rebelde.
“Era un ser humano único en la vida. Una verdadera leyenda de leyendas. Su espíritu vivirá para siempre en cada ritmo, cada escenario y cada recuerdo”, concluyó la banda en su mensaje de despedida.
Hasta el momento, se relevó que el bajista falleció luego de una dura batalla contra el cáncer, todo esto dicho por la familia del integrante.




