El sábado 5 de julio, Roger Waters expresó públicamente su apoyo al movimiento «Palestine Action» a través de sus redes sociales, luego de que ese mismo día el Reino Unido declarara al colectivo como organización terrorista bajo la Ley de Terrorismo del 2000.
Esta clasificación podría acarrear al exmiembro de Pink Floyd una pena de hasta 14 años de prisión. En el video compartido en Instagram, Waters afirmó que el grupo «no es violento y absolutamente no es un grupo terrorista», mientras mostraba un cartel en su estudio con el mensaje: «El Parlamento ha sido corrompido por agentes de un poder genocida extranjero. Levántate y hazte oír, es el momento».
Un video que podría costarle caro
En un video difundido en X, Roger Waters declaró abiertamente: “Para que conste, apoyo a Palestine Action”, describiendo a la organización como una “gran organización” y afirmando con convicción que se trata de un grupo “no violento” que, en su opinión, no debería ser considerado terrorista.
It’s today, July 5th 2025.
— Roger Waters ✊ (@rogerwaters) July 5, 2025
This is the “I am Spartacus” moment.
Please stand up. pic.twitter.com/oGYdZvjrWK
Grabado desde su teléfono para mostrar un cartel con un mensaje directo: “ROGER WATERS APOYA A PALESTINE ACTION”. Debajo del cartel, añade “¡El Parlamento ha sido corrompido por agentes de una potencia extranjera genocida! ¡LEVÁNTENSE Y HÁGANSE NOTAR! ¡¡¡EL MOMENTO ES AHORA!!!»
Hasta ahora, ninguna fuerza policial del Reino Unido ha reaccionado al video de Roger Waters. Sin embargo, la Campaña Contra el Antisemitismo (CAA), organización británica financiada por Israel, sí respondió: “Palestine Action ha sido proscrita. Quien exprese su apoyo infringe la sección 12 de la Ley de Terrorismo de 2000. Si las autoridades no actúan, estamos preparados para iniciar procesos legales privados”.
Cerrando el metraje, el músico británico declaró que el 5 de julio de 2025 representaba su «día de independencia» del gobierno del Reino Unido, en protesta por la ofensiva del Estado contra el colectivo. Su mensaje ha generado un intenso debate en redes sociales, al sumarse a las voces internacionales que cuestionan las decisiones del gobierno británico respecto al activismo pro palestino.




